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10 de Septiembre de
2004 Club Náutico San Pedro
Charla Taller Sobre
Aeromodelismo INDOOR
Por
Eduardo Campos
Casi un centenar
de fanáticos y curiosos del aeromodelismo se llegaron el pasado
viernes 10 de septiembre hasta el gimnasio del Club Náutico de San
Pedro para presenciar la primera de un ciclo de charlas organizadas
por el Aeroclub local y que, simultáneamente, dio inicio a las
actividades organizadas con motivo de cumplir la entidad sus 50 años
de vida.
Fernando López y
Carlos Deramo, autoridades del Club de Aeromodelismo Rió de la Plata,
fueron quienes tuvieron a su cargo esta charla y que tuvo como tema lo
que es, quizás, la más joven de las ramas del aeromodelismo, las
categorías “in door”.
Mucha
expectativa se había creado en la comunidad sampedrina a partir de la
difusión que los directivos del Aeroclub habían hecho en los medios de
comunicación de la ciudad hablando sobre la existencia de aviones que
pesaban entre 1 y dos gramos.
“Hum.... hasta que
no lo vea...” decían algunos incrédulos que llegaban al gimnasio del
Club Náutico. Pero pocos minutos después tenían que creerlo.
“El común de la
gente, al sentir la palabra aeromodelismo, piensa inmediatamente en un
avión radiocontrolado –arrancó diciendo López-, en este caso son
modelos de vuelo libre para ser volados en espacios cerrados. De
ninguna manera estos aviones podrían volar en el exterior”.
La sensibilidad de estos delicados aparatos quedó de
manifiesto para todos los presentes con hélices que no pararon de
girar durante toda la noche debido a las pequeñas corrientes de aire
que había dentro del gimnasio a pesar de estar todas las puertas
cerradas.

López continuó diciendo que en este rubro existen
varias categorías como la de principiantes (denominada P 25, “P” de
principiante y “25” la envergadura del modelo), de la que mostró
aviones cuyo peso es de dos gramos.
Para quienes no están al tanto de esta especialidad
debemos decir que existen categorías FAI (Federación Aeronáutica
Internacional) y categorías locales, creadas aquí en Argentina. Entre
las primeras están los EZB, modelos que pesan 1,2 gramos, y la más
grande en interior que se llama F1B (modelos que pesan un gramo pero
que son el doble de tamaño de la anterior). Con esta última categoría
se compite en locales donde no debe haber absolutamente nada de viento
y los aeromodelistas deben caminar con mucho cuidado.
“Un cigarrillo
podría generar una corriente térmica ascendente” –ilustró Fernando
López como para demostrar que todo incide en el comportamiento de
estos aviones. Luego continuó diciendo: “En cambio los modelos FAI, la
categoría grande dentro del aeromodelismo de interior, pueden llegar a
volar hasta media hora sin ningún tipo de control. Por ello es
necesario prefijar todos los movimientos del avión, ya sea la
potencia, el giro, las incidencias, etc., ya que en el momento en que
se lo lanza se pierde todo control sobre él”.
Para descargar la ansiedad del público tanto López
como Deramo hacían volar de vez en cuando alguno de los modelos que
habían traído con ellos.
Tras uno de estos vuelos vinieron algunos aspectos
referidos a la construcción de estos tan insólitos como curiosos
aeromodelos, y si asombró ver volar aviones de tan escaso peso lo fue
aún más escuchar de boca de la gente de Ezpeleta las técnicas de
construcción que se deben seguir para desarrollarlos.

“Cada pala está armada en forma diagonal con una
determinada veta de la madera con un espesor de 0,2 a 0,3 de mm.
–ilustraron. Para obtener la curvatura se moja la misma con amoníaco,
producto que tiene la particularidad de descomponer las moléculas de
la madera balsa. La misma queda como si fuera una tela, luego se pone
en un cilindro hasta que seque, tras ello queda con la curvatura
necesaria”.
Si aún quedaban dudas sobre lo artesanal de la
creación de estos modelos estas quedaron disipadas cuando se habló
sobre la construcción de las palas. “Se colocan sobre una mesa muy
recta dos cuerdas de guitarra eléctrica que poseen el espesor de 0,2 o
0,3 de mm. que se necesitan. Entre ellas se pone la madera balsa a la
que se comienza a trabajar con un taco de lija hasta lograr que la
misma quede con ese espesor”.
Pero la pala final está formada por tres tiras de
madera balsa dado que con una sola tira no se podría armar la hélice.
El unir tres tiras hace que, como las vetas son diferentes, la pala
mantenga su forma.
Así
transcurrió la primera de estas charlas quedando invitado el público
para la segunda a desarrollarse el próximo viernes 24 de Septiembre en
el Centro de Comercio e Industria de San Pedro, Bartolomé Mitre al
600, y que tendrá a Hernán Longoni (Historiador Aeronáutico)
disertando sobre el desarrollo y construcción de aviones a reacción en
la Fabrica Militar de Aviones. (Pulqui I y Pulqui II)
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